Fundación Thomas Merle

SEMBRANDO VIDA.

En el eje de acción del proyecto “Conservación del Bosque la biodiversidad y el mejoramiento de condiciones de vida de comunidades adyacentes a la Serranía la Cerbatana”, continuamos la siembra de árboles en jornadas de recuperación de fuentes de agua en zonas desprotegidas cercanas a las unidades educativas que atendemos.

En los manantiales existentes en dicha Serranía nacen estas fuentes de agua, los que otrora al terminar su recorrido se abrazaban con el mar…, hoy en día estos se pierden a menos de la mitad del camino por no contar con suficiente bosque que los resguarde de los rayos del sol.

Es triste caminar por un sendero solo de arena donde antes corría un caudaloso río en el que, las familias podían pasar momentos agradables, disfrutar de la frescura del lugar y obtener el vital líquido para sus necesidades básicas de higiene e hidratación, así como regar los cultivos para la para la producción y obtención de sus alimentos.

El ser humano con su codicia ha ido ocupando espacios esenciales para la sostenibilidad de los recursos naturales y ha olvidado el gran valor e importancia del AGUA para la subsistencia de todas las especies que vivimos en este hermoso planeta. Dios fue sabio al crearlo, pero tiene que existir un equilibrio ecológico para conservarlo que garantice la sustentabilidad de las generaciones presentes y futuras. Es necesario un cambio de conducta que permita ir recuperando paulatinamente, con la planificación y realización de jornadas de siembra en zonas en las que ha sido alterado su estado original.

Algún día, tenemos que volver a ver como los ríos se abrazan nuevamente con el mar,

En esta ocasión, se realizaron seis jornadas de siembra con la participación de un total de 7 unidades educativas correspondientes a los siguientes municipios: Benítez (Liceo Los Arroyos y José Pérez Valdivieso, Escuelas de Tunapuicito y Quebrada de Mono); Bermúdez (Liceo Macarapana) y en Arismendi (Liceo Rita Sucre de Ramos y la Escuela Mauraquito). Hasta la fecha se han sembrado 168 plantas de frutales y forestales.

Estudiantes del liceo “Los Arroyos” y la escuela “Tunapuicito” del municipio Benítez fueron los protagonistas para la protección del cauce del Río Tunapuicito.

Estudiantes de la escuela Quebrada de Mono sembraron vida a orillas del cauce Quebrada de Mono.

 

Los estudiantes del Liceo José Pérez Valdivieso realizaron su aporte en la siembra de vida en el sector conocido como la Peña del Rincón.

Estudiantes del liceo “Rita Sucre de Ramos” y la escuela “Mauraquito” del municipio Arismendi contribuyeron en la protección del Río Barcelona.

 

Estudiantes del  liceo “Macarapana” realizó la siembra de árboles para la protección y recuperación del Río Chuare