Fundación Thomas Merle

“Don Benito Panzón” un árbol con historia propia

Más de 100 años de vida tiene Don Benito

En el Centro Ambiental  “El Refugio del Bosque” (CARB) situado en El Pilar, municipio Benítez del estado Sucre, abunda la diversidad en cuanto a árboles forestales se refiere. En este Centro Ambiental hay un recorrido que realizan sus visitantes a través del Sendero Interpretativo. En este camino boscoso se puede tener ese contacto directo con el medio ambiente, de modo que durante el recorrido disfrutaras de escuchar y observar el desenvolvimiento de la naturaleza, entrando en una etapa de tranquilidad contigo mismo.

Son diferentes las dinámicas y actividades reflexivas que se recrean en las estaciones del Sendero interpretativo, sin embargo en su fase final se encuentra un frondoso árbol, específicamente un Hura crepitans; mejor conocido como Jabillo. Los visitantes al llegar a esta última etapa del recorrido a través del Sendero, entran en un área con mucha historia. En esta etapa del recorrido se realizan dedicatorias, versos y poemas en honor al miembro más viejo de este bosque. “Don Benito Panzón”, así se le dio nombre a este enorme y antiguo árbol, el cual transmite una energía de respeto hacia la madre naturaleza.

Uno de los guías naturalistas de El Refugio del Bosque, Alfredo Cabrera, nos comentó que un aproximado de más de 6.000 personas, son las que han interactuado con el gran jabillo. “Cuando vamos llegando a ese lugar, les mencionamos a los niños que Don Benito se encuentra dormido y que debemos despertarlo. Luego de eso, les decimos que para despertarlo debemos gritar  despierta Don Benito y que se escuche en los cuatro sectores que limitan con el refugio (CARB) que son Los Arroyos, Guayabal, Guaraunos y El Pilar. Después de esto le dedicamos versos, rimas y poesías. Lo que llama la atención es que en un costado a este árbol le resalta una figura, pudiera verse como una cara de un búfalo o la  forma de una persona”. Cabrera añadió que el objetivo es generar en los más jóvenes la curiosidad y el respeto hacia la naturaleza.

Son miles los niños y jóvenes que han dedicado versos al pie de este gran Jabillo. El recuerdo que se llevan los visitantes de este emblemático sitio es grato, luego de terminar el recorrido. Esto motivado a que en ese pasaje es el fin de la caminata en donde se reflexiona acerca del cuidado de naturaleza y la fauna. Mostrándonos que hay seres o elementos que han estado por muchos más años en nuestro planeta Tierra, antes de nosotros y que deben seguir allí.

Estos son algunos de los tantos versos que han dedicado a Don Benito Panzón: La boca reflejo con mucha destreza, con barbas de viejo cubro mi cabeza. Me dicen Benito, me dicen el don, pero mi apellido recuerda es panzón. Desde años vengo cuidando esta zona y en mi tallo tengo cara de persona. Elías Marcano CNP 19.999